La prórroga presupuestaria del Consell implica una pérdida de más de 600 millones

La extensión de las cuentas de la Generalitat para 2026 ha resultado en una significativa reducción del tope de gasto, afectando inversiones y subvenciones nominativas.

Imagen genérica de una mano con una calculadora, simbolizando la gestión presupuestaria.
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Imagen genérica de una mano con una calculadora, simbolizando la gestión presupuestaria.

La prórroga de los presupuestos de la Generalitat Valenciana para el ejercicio 2026 ha generado una pérdida de 626 millones de euros, impactando directamente en la capacidad inversora y en la continuidad de subvenciones nominativas.

El Consell ha optado por la prórroga de las cuentas de 2025 para el año 2026, una decisión que, según los datos de la Intervención de la Generalitat, ha supuesto una reducción de 626 millones de euros en el presupuesto disponible. Esta medida, aunque permite el funcionamiento básico de la administración, limita la capacidad de gasto en áreas clave.
La diferencia se establece entre los 32.291 millones de euros aprobados inicialmente para 2025 y los 31.665 millones de euros resultantes de la prórroga para 2026. Esta cifra, sin embargo, se ve compensada parcialmente por un aumento automático de 1.200 millones de euros en el pago de la deuda, dejando la divergencia real de gasto en 1.859 millones de euros.

"Los presupuestos están "en vigor", "no nos sentimos presionados", "todavía no han cumplido un año", "aún hay partidas importantes para garantizar la capacidad inversora"."

Juanfran Pérez Llorca · Responsable del Consell
Las limitaciones legales de la prórroga presupuestaria impiden extender créditos para programas finalizados en 2025 y transforman las subvenciones nominativas. Esto ha provocado la caída de numerosas líneas de gasto, especialmente en inversiones y transferencias. Las inversiones han sufrido un recorte de 340 millones de euros, un 23% respecto a los 1.483 millones previstos inicialmente.
Entre las partidas afectadas se encuentran los 7 millones de euros destinados a Ford, 1,5 millones para la reforma de la Cámara de Comercio de Alicante, 2,9 millones para el Consorcio Comarcal de Servicios Sociales de l’Horta Nord, y 2 millones para sindicatos y patronal. También han decaído ayudas a la rehabilitación de viviendas del Plan estatal de Vivienda por valor de 9,5 millones de euros.
A pesar de estas restricciones, el Consell puede realizar modificaciones de crédito para adaptar los gastos. Un ejemplo reciente es la activación de 860 millones de euros de un crédito extraordinario del Gobierno de España para la reconstrucción post-dana, que ha proporcionado un margen de maniobra financiero a la administración valenciana.