La celebración, presidida por el nuevo coronel jefe de la Comandancia, Francisco Poyato, ha reunido a autoridades civiles y militares, representantes institucionales y miembros de la Benemérita en activo, reserva y retiro. Este acto ha sido una de las primeras intervenciones públicas de Poyato como máximo responsable del Cuerpo en la provincia.
El evento ha adquirido un tono especialmente emotivo debido a la tragedia ocurrida en aguas de Huelva, donde dos guardias civiles perdieron la vida mientras perseguían una narcolancha. El coronel Poyato ha expresado el apoyo de la Comandancia a las familias de los fallecidos y a sus compañeros, así como el deseo de una pronta recuperación para los agentes heridos.
“"Han perdido la vida en el cumplimiento del deber, entregando lo más preciado que tenían, su vida, y en defensa de unos ideales en los que creían firmemente."
El homenaje a los caídos ha subrayado el riesgo que asumen a diario los miembros del Instituto Armado en servicios esenciales para la seguridad colectiva, como la lucha contra el narcotráfico. Desde Alicante, la Guardia Civil ha querido enviar un mensaje de unidad, respeto y gratitud hacia quienes han pagado con su vida el cumplimiento del deber.
Durante la ceremonia, se han condecorado a 25 agentes en activo con la Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil con distintivo blanco. Además, se han entregado diplomas a diez veteranos que han pasado a la situación de reserva o retiro durante el último año, reconociendo su trayectoria profesional. Entre los homenajeados, ha destacado la presencia de un capitán de 96 años, símbolo de la dedicación y la continuidad entre generaciones dentro del Cuerpo.




