La resolución administrativa permite a la multinacional responsable de la instalación mantener la explotación hasta el año 2053. Esta decisión pone fin a un largo proceso de tramitación que comenzó hace una década y que ha contado con diversos informes favorables de las administraciones autonómicas competentes en materia de medio ambiente y calidad ambiental.
El proyecto aprobado delimita un perímetro de explotación de más de 65 hectáreas. Además de la continuidad extractiva, el acuerdo valida un plan de restauración integral que la empresa deberá ejecutar una vez finalice el periodo de concesión. Esta actuación medioambiental cuenta con un presupuesto estimado superior a los 5,6 millones de euros.
Durante la fase de alegaciones, diversos colectivos conservacionistas y asociaciones vecinales presentaron observaciones sobre el proyecto. No obstante, la Dirección General ha validado la propuesta después de que la compañía introdujera las modificaciones requeridas en el plan de restauración para garantizar el cumplimiento de la declaración de impacto ambiental emitida en julio de 2023.
La resolución recuerda que esta prórroga no exime a la mercantil de cumplir con otras autorizaciones sectoriales necesarias. En concreto, deberá ajustarse a las indicaciones técnicas sobre la movilidad y la intersección de caminos en el entorno de Fontcalent, según los informes de la Dirección General de Obras Públicas.




