España cuenta ya con más de 15 millones de mascotas registradas, una cifra que supera la población de jóvenes menores de 30 años. Este hecho, confirmado por la primera Estadística de Animales de Compañía elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) junto con la Dirección General de Derechos de los Animales, ofrece una visión completa de la convivencia entre personas y animales en el país.
Los datos publicados por el INE indican un incremento del 14% respecto a 2021, evidenciando un cambio significativo en la estructura familiar española. Sociólogos y demógrafos observan cómo los animales de compañía se convierten en una parte fundamental de los hogares, especialmente en un contexto de baja natalidad, envejecimiento de la población y crecimiento de los hogares unipersonales.
A nivel europeo, la tendencia es similar, con más de la mitad de hogares conviviendo con al menos un animal. España destaca por el intenso crecimiento en la última década. La Fundación Affinity señala que la mayoría de 'tutores' consideran a sus mascotas miembros de pleno derecho de la familia, reflejando un cambio cultural que se manifiesta en el lenguaje y las prácticas cotidianas.
La ciencia avala los beneficios de la convivencia con animales. Estudios publicados en revistas como Frontiers in Psychology apuntan a la reducción de la soledad y la mejora del bienestar emocional. Los perros, en particular, se asocian con un aumento de la actividad física y una mejor salud cardiovascular, según un estudio de BMC Public Health.
La pandemia también impulsó la adopción responsable de animales. Sin embargo, el fenómeno plantea desafíos como el elevado abandono, con más de 286.000 perros y gatos recogidos por protectoras en 2023. La Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales introduce nuevas obligaciones para fomentar la tenencia responsable.
El sociólogo Joan Tahull destaca el papel de los animales como "calmantes existenciales" en una sociedad marcada por el envejecimiento y los hogares unipersonales, mitigando la soledad en un entorno de interacciones sociales efímeras.




