El acto, presidido por la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, junto a otras autoridades locales y de la Guardia Civil, se ha celebrado a las puertas del edificio consistorial. Este gesto de repulsa al crimen, que ha costado la vida a Marisol, de 51 años, y Alberto, de 24, presuntamente a manos de su marido y padre respectivamente, se ha producido tras un pleno extraordinario.
Durante el pleno, los trece concejales secundaron un manifiesto leído por el alcalde, Joaquín Hernández, para trasladar el dolor y la solidaridad con los afectados. Hernández recordó que la familia residía en Dolores desde 1996 y era muy conocida, ya que la mujer asesinada trabajaba como conductora de autobús escolar, hecho que ha causado estupor y shock entre los vecinos.
Como consecuencia de estos "terribles hechos", el ayuntamiento de Dolores, situado al sur de la provincia de Alicante, ha decretado tres días de luto oficial y ha suspendido todas las actividades festivas programadas para este fin de semana.




