El patógeno se ha localizado en siete parcelas de reciente plantación en Alicante, lo que, según la organización, evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia sobre el material vegetal. Aunque los síntomas más visibles se registran en el limonero, el virus puede estar presente de forma asintomática en otras variedades, lo que complica su detección y control.
Desde ASAJA Alicante sostienen que el origen del problema está en la comercialización de plantas ya infectadas. Un portavoz de la organización asegura que se han vendido plantones en 2024 y 2025 que ya estaban infectados, siendo portadores del virus, lo que indica un fallo claro en el control y la supervisión.
“"Si el virus entra en el campo es porque antes ha fallado el sistema de control."
La organización agraria insiste en que el foco del problema se sitúa en los viveros, por lo que reclama a la administración autonómica inspecciones inmediatas, rigurosas y contundentes sobre el material vegetal. Consideran que la respuesta ha sido tardía ante una amenaza que podría haberse contenido en origen, y por ello, exigen que se depuren responsabilidades y se refuerce el sistema de control para evitar nuevos casos.
La aparición del virus supone una nueva carga para el sector agrario, que ya afronta elevados costes de producción, presión burocrática e incertidumbre. Un representante de la organización lamenta que los agricultores no pueden seguir pagando las consecuencias de la mala gestión y los problemas de sanidad vegetal.
Aunque la administración autonómica ha planteado medidas como el arranque de parcelas afectadas y futuras indemnizaciones, la organización considera que estas actuaciones son insuficientes si no se acompañan de rapidez, garantías y coordinación entre territorios. En este contexto, ASAJA Alicante reclama la implicación del Ministerio de Agricultura y la coordinación con otras comunidades, ya que plantones procedentes de Cataluña habrían llegado a distintas zonas citrícolas del país.




