La operación, denominada Cabo, ha permitido desarticular una red de origen lituano especializada en sustraer coches con poco kilometraje. Posteriormente, manipulaban los vehículos para reintroducirlos en el mercado legal, obteniendo así importantes beneficios económicos.
En total, se han detenido a seis personas en las provincias de Málaga, Almería y Alicante. Esta última ha sido uno de los puntos clave donde operaba parte del entramado criminal. La investigación, que ha durado más de tres meses, ha revelado que los miembros de la organización tenían una estructura bien definida, con funciones repartidas entre la sustracción, la ocultación y la venta de los vehículos.
Hasta el momento, los agentes han logrado recuperar 13 coches robados, que ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios. Los vehículos eran sustraídos principalmente en la provincia de Málaga, seleccionados por su bajo kilometraje para maximizar su valor de reventa.
Después de la sustracción, los coches eran trasladados a otras ubicaciones donde permanecían ocultos antes de ser sometidos a un proceso de “maquillaje”. Este proceso incluía el cambio de matrícula, el número de bastidor y la documentación. Una vez modificados, los vehículos eran vendidos tanto en España como en otros países de la Unión Europea.
Durante la operación, la Policía Nacional intervino material para la falsificación, herramientas para la sustracción de vehículos, programas informáticos y dinero en efectivo. De los seis detenidos, cuatro han ingresado en prisión, y la investigación continúa abierta, sin descartar nuevas detenciones.




