La acción reivindicativa ha comenzado con una simbólica caracterización de los participantes como bañistas afectados, cubriéndose de barro para visualizar los efectos de los vertidos. Posteriormente, se ha desarrollado una concentración donde se ha leído un manifiesto.
El documento distribuido alerta de que la bahía de Alicante sufre una grave contaminación debido a deficiencias en los sistemas de saneamiento y depuración. Según el manifiesto, esto provoca vertidos de aguas residuales sin tratar al mar, tanto en episodios de lluvia como por agua de depuradoras no reutilizada.
El manifiesto subraya que estos vertidos afectan a espacios marinos protegidos de la Red Natura 2000, como las zonas de Cabo de l'Horta-El Campello y Tabarca, y reclama una mayor implicación de las administraciones para solucionar el problema.
Entre las principales demandas figuran la corrección urgente de las deficiencias en las infraestructuras de saneamiento y depuración de Alicante y El Campello, la construcción de nuevas infraestructuras para evitar vertidos a través de aliviaderos, la adaptación de la capacidad de los sistemas al crecimiento poblacional y el impulso del proyecto Vertido Cero.
Los organizadores han defendido la necesidad de visibilizar esta problemática, denunciada desde hace años por plataformas ciudadanas y asociaciones vecinales. La jornada ha concluido con un clamor por un "mar vivo" y unas "costas limpias y no contaminadas".




