La operación, denominada Achillea, comenzó a raíz de una denuncia interpuesta en 2024. Los agentes realizaron un registro en el domicilio del detenido, donde intervinieron más de 200 dispositivos de almacenamiento, incluyendo teléfonos móviles, ordenadores y discos duros con una capacidad total de 18.000 gigabytes.
Según las investigaciones, el autor empleaba técnicas de grooming para ganarse la confianza de las víctimas, con edades comprendidas entre los 8 y los 16 años. El detenido se hacía pasar por un menor de edad para manipular emocionalmente a los menores y conseguir que le enviaran archivos de carácter sexual, los cuales guardaba en una colección privada.
El Tribunal de Instancia de Santa María de Guía ha decretado el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, para el acusado. Las autoridades recuerdan la importancia de supervisar la actividad en línea de los menores y evitar publicar datos personales en redes públicas para prevenir estos delitos.




