El proyecto del Parc Central, con un diseño definitivo y una clara hoja de ruta, busca convertir la actual playa de vías en un motor verde para la capital alicantina. Esta iniciativa urbanística pretende devolver a la ciudadanía un espacio que durante décadas ha funcionado como una frontera infranqueable entre los barrios, transformando lo que el Gobierno define como una “cicatriz urbana”.
El nuevo Parc Central no es solo una obra de jardinería a gran escala, sino una compleja reordenación técnica que se apoya en siete acuerdos estratégicos entre las administraciones. La piedra angular del proyecto es la cubrición de las vías manteniendo su cota actual, lo que permite liberar la superficie para el uso público sin interrumpir el tráfico ferroviario. El diseño contempla el traslado de la edificabilidad hacia los bordes del parque para evitar que los edificios encajonen el espacio verde, además de una ambiciosa reordenación del tráfico rodado perimetral. Uno de los puntos más simbólicos será la reforma del emblemático Puente Rojo, cuya estructura central se mantendrá integrada en el nuevo paisaje, eliminando los extremos que actualmente actúan como barreras visuales y físicas.
La transformación también pone en valor el patrimonio histórico de la ciudad. La estación de tren se ubicará en el acceso sur del parque, recuperando su imagen original y consolidándose como una de las terminales con mayor capacidad de la red española, con 14 vías listas para absorber el crecimiento del Corredor Mediterráneo. Este nodo estratégico será el cimiento sobre el que se apoyará toda la actividad comercial y de transporte del entorno, garantizando que Alicante refuerce su papel como referente de movilidad en la Comunitat Valenciana.
Como complemento a esta obra, la Generalitat Valenciana ha confirmado su participación activa mediante la integración de la infraestructura autonómica en el subsuelo del parque. El ejecutivo valenciano ha anunciado que sustituirá el proyectado aparcamiento en superficie por uno subterráneo, una medida que permitirá liberar todavía más espacio para el desarrollo de las zonas verdes. Esta actuación se llevará a cabo de forma simultánea a las obras de la Estación Central e Intermodal del TRAM d’Alacant, cuya inversión por parte de la Generalitat alcanza los 102 millones de euros.
El objetivo del Consell es que esta estación intermodal, que conectará el TRAM con el ferrocarril y el autobús, esté finalizada a principios de 2029. Actualmente, los trabajos avanzan con la excavación del túnel que conectará con Luceros, utilizando técnicas que minimizan las molestias en el entorno urbano. Esta coordinación entre las tres administraciones permitirá que la llegada del AVE y la expansión del transporte metropolitano se alineen perfectamente con el diseño del Parc Central, garantizando que la inversión social y económica en Alicante tenga un retorno directo en la calidad de vida de sus vecinos.




