La ciudad de Alicante se prepara para una transformación en su modelo residencial con la implantación de nuevas tipologías de vivienda. El Plan General Estructural (PGE), en el que trabaja el Ayuntamiento de Alicante, incluirá un marco regulatorio específico para conceptos como el 'flex living', 'coliving', alojamientos dotacionales residenciales y residencias temporales vinculadas a actividades. Esta iniciativa busca definir las condiciones de implantación, habitabilidad, diseño y estándares de calidad urbana para estas nuevas formas de convivencia.
La regulación de estas opciones residenciales, ya muy desarrolladas en otros países europeos, es una de las líneas estratégicas del PGE en materia de vivienda. Los expertos que participaron en la quinta mesa temática de diálogo sobre este documento urbanístico, el más importante de los últimos 39 años, coincidieron en la necesidad de promover y regular estas alternativas más flexibles y económicas para favorecer el acceso a la vivienda.
“"El Plan General debe recoger estas nuevas tipologías de vivienda con una regulación clara y flexible, capaz de dar respuesta a la transformación de los modelos de hogar, los patrones de movilidad y las nuevas formas de convivencia."
Entre las tipologías residenciales emergentes que se incorporarán, destacan el 'flex living', un modelo flexible para estancias medias o temporales con servicios comunes y gestión unificada, ideal para trabajadores desplazados. El 'coliving' se basa en la convivencia en espacios privados reducidos complementados con amplias zonas comunes compartidas, fomentando modelos de vida comunitaria para población joven o en transición residencial. También se incluyen los alojamientos dotacionales residenciales, vinculados a suelo público y destinados a colectivos específicos o situaciones de vulnerabilidad, y las residencias temporales o dotacionales vinculadas a actividades para estudiantes, investigadores o trabajadores desplazados.
El PGE establecerá las condiciones normativas necesarias para su implantación, definiendo parámetros de habitabilidad, diseño, densidad, dotación de espacios comunes y compatibilidad de usos. El objetivo es que estas nuevas formas de habitar contribuyan a la diversificación del parque residencial sin comprometer la calidad urbana ni la función estructural de la vivienda en la ciudad.
El Plan General contempla impulsar más de 40.000 viviendas, de las cuales 22.300 se promoverán en barrios de nuevos desarrollos, 14.300 en operaciones de regeneración y transformación urbana, 5.000 serán resultado de actuaciones de redensificación y 1.300 serán viviendas dotacionales de alquiler asequible. Estas estrategias se debatieron en la mesa temática de diálogo sobre vivienda, donde los intervinientes coincidieron en la necesidad de garantizar el acceso a la vivienda y apostaron por la flexibilidad normativa para diseñar nuevos tipos de vivienda de construcción rápida y de menor coste.




