Alicante licita el servicio de orientación familiar en adicciones con un 25% más de presupuesto

El servicio SOFA, que busca prevenir conductas adictivas en menores, aumenta su presupuesto a 94.000 euros para los próximos años.

Imagen genérica de manos de una familia, simbolizando apoyo y orientación.
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Imagen genérica de manos de una familia, simbolizando apoyo y orientación.

El Ayuntamiento de Alicante ha aprobado la licitación del Servicio de Orientación Familiar en Adicciones (SOFA), con un presupuesto de 94.000 euros, lo que representa un incremento del 25% respecto al contrato actual.

Este servicio, que comenzó como una experiencia piloto en 2023 y ha continuado de forma ininterrumpida, ofrece información y asesoramiento para prevenir conductas adictivas en menores y sus familias. La Concejalía de Educación ha iniciado los trámites para la nueva licitación, que cubrirá los ejercicios 2027 y 2028, con la posibilidad de una prórroga de un año.

"Este servicio se enmarca dentro de las actuaciones previstas en el Plan Municipal de Trastornos Adictivos y ha demostrado su utilidad y eficacia."

la concejala de Educación
El SOFA proporciona información, asesoramiento e intervención a familias donde existen o se sospechan conductas adictivas en menores. Su objetivo principal es prevenir o atajar estas conductas antes de que se conviertan en un trastorno adictivo diagnosticable. Se trata de un servicio de prevención indicada, dirigido a personas, especialmente menores y sus familias, que presentan un alto riesgo y muestran signos o síntomas mínimos, pero detectables, de una posible adicción.
El programa atiende a menores y familias derivados por protocolo desde centros educativos a la Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas (Upcca), desde la Unidad de Conductas Adictivas (UCA), desde pediatría de centros de salud y desde el equipo de medidas judiciales de menores, entre otros. También atiende la demanda directa a la Upcca de familias con menores que ya han empezado a experimentar con sustancias o a abusar de prácticas conductuales con potencial adictivo, pero que aún no cumplen los criterios para ser considerados un trastorno adictivo.