El nuevo planeamiento refuerza la salvaguarda del entorno rural y se integra en una estrategia de infraestructura verde, que incluye triplicar las zonas verdes, crear un cinturón verde de 19 kilómetros, la Vía Litoral de 21 kilómetros y la regeneración de barrancos.
Según el edil de Urbanismo, Antonio Peral, el PGE refuerza la salvaguarda del territorio rural como estrategia que se suma al incremento de zonas verdes, el cinturón de 19 kilómetros, la Vía Litoral y la regeneración de barrancos.
El objetivo es consolidar un modelo territorial más sostenible, donde el suelo rural protegido actúe como elemento estructurante del municipio. El plan identifica categorías de protección como zonas agrícolas de valor (Bacarot, Barranco del Infierno, la Alcoraya), áreas naturales de alto valor ecológico y espacios vinculados a ramblas, clave para la conectividad ecológica.
El PGE también establece objetivos para ordenar el territorio, como regular usos y actividades con integración paisajística y ambiental, impulsar actividades agrarias y ganaderas compatibles, proteger sistemas de regadío tradicionales, controlar usos excepcionales y considerar riesgos de inundabilidad, manteniendo la calidad visual y ecológica de los paisajes.




