La gestión del mantenimiento de los vehículos del Ayuntamiento de Alicante se encuentra en una situación de precariedad. La demora en la adjudicación del nuevo contrato ha forzado que solo se puedan atender de manera excepcional los coches de seguridad y para emergencias.
La Junta de Gobierno acordó este martes la continuidad de estos trabajos para vehículos específicos, ya que la prórroga del contrato anterior ha superado el plazo previsto. El expediente de la nueva contratación aún se halla en fase de licitación.
Desde Intervención se ha señalado que el proceso de renovación del contrato no se inició con la suficiente antelación, ya que tres meses antes de la finalización del anterior contrato aún no se había lanzado la licitación. Esta situación ha permitido que la adjudicataria del anterior contrato, Alejandro Rico SL, mantenga el servicio de manera excepcional, beneficiándose de un retraso provocado, en parte, por una alegación presentada tras la propuesta de clasificación de las tres empresas que se presentaron a gestionar el servicio.
El acuerdo de la Junta de Gobierno establece que la prestación del servicio se limitará exclusivamente a la reparación de vehículos adscritos a los servicios públicos municipales de seguridad y emergencia, como los de la Policía Local, Protección Civil y los utilitarios del servicio de extinción y protección contra incendios. Cabe recordar que los vehículos de bomberos forman parte de otro contrato. La flota municipal consta de 471 vehículos de este tipo.
“"Es preciso garantizar la continuidad del servicio, ya que un simple y común pinchazo puede dejar fuera de servicio coches patrulla y otros vehículos prioritarios."
Por otra parte, la Junta de Gobierno también ha acordado el desistimiento del proceso para contratar el servicio de cursos y actividades acuáticas, físicas y deportivas para las temporadas 2026-2027 y 2027-2028. Pese a que el mismo órgano aprobó la convocatoria del procedimiento el pasado 7 de abril con un presupuesto base de licitación de 534.000 euros, la jefa del Servicio de Deportes advirtió posteriormente de la existencia de errores en la determinación de los costes laborales, lo que afectaba a la adecuación del presupuesto y comprometía la viabilidad económica del futuro contrato. Ahora, el Ayuntamiento deberá rehacer el pliego y volver a iniciar el proceso de licitación.




