Portell vivió este fin de semana una de sus manifestaciones tradicionales más emblemáticas con la celebración de los Pelegrins de Portell, una práctica documentada desde principios del siglo XVI y que continúa manteniéndose viva gracias a la implicación de los vecinos y vecinas de la localidad.
Doce peregrinos y peregrinas arrancaron bien pronto su camino hasta Sant Pere de Castellfort en absoluto silencio y con las vestimentas tradicionales. Una vez allí, hicieron la reverencia ante la cruz de Sant Pere y besaron el suelo antes de participar en la celebración de la misa en la ermita. Horas más tarde, emprendieron el camino de regreso hacia Portell, donde les esperaban numerosos vecinos y vecinas a su entrada por la ermita de l'Esperança.
Se trata de una de las tradiciones más arraigadas en Portell y que se lleva a cabo gracias a la implicación de todo el pueblo. Desde 2018, las mujeres también forman parte activa de esta peregrinación, que se desarrolla durante toda la jornada del sábado.
La peregrinación, que nació originariamente para pedir agua, continúa manteniéndose viva más de 500 años después. Un día en que el pueblo de Portell se vuelca en esta tradición para continuar manteniéndola viva siglos después.




