La iniciativa, fruto de la colaboración entre la Generalitat Valenciana y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, busca consolidar el cicloturismo como una herramienta clave para generar oportunidades en el territorio valenciano. El secretario autonómico de Turismo, José Manuel Camarero, y el director general de Administración Local, José Antonio Redorat, presentaron el proyecto en Matet, destacando su importancia para vertebrar la Comunitat y dar visibilidad a los pequeños municipios.
Camarero subrayó que estos destinos representan la identidad, el patrimonio y la forma de vida del interior valenciano. Por su parte, Redorat defendió la vocación de continuidad del proyecto, incidiendo en la necesidad de dotar de contenido estable la Ruta 99 para convertirla en un instrumento de desarrollo rural que favorezca los pequeños negocios y el tejido social.
Las rutas cicloturistas están diseñadas para conectar municipios y poner en valor su patrimonio histórico, natural y gastronómico. Se han planteado recorridos circulares con distintos niveles de dificultad, pensados para un público amplio y el fomento del turismo familiar. Entre los itinerarios destacan los de Torrechiva (25,3 km), Fuentes de Ayódar (73,2 km), Herbers (133,7 km), Palanques (56,9 km), Benillup (79,2 km) y Puebla de San Miguel (77,1 km).
Desde la Generalitat se ha remarcado que el cicloturismo favorece un turismo de proximidad, reduce la estacionalidad y genera actividad económica durante todo el año, además de promover hábitos de vida saludables y el respeto por el medio ambiente.




