Esta decisión llega tras cinco meses de cambios societarios y responde a la necesidad de garantizar la viabilidad de la empresa, restablecer el adecuado orden societario y salvaguardar el interés social. La composición del consejo reproduce la existente antes de la reestructuración impulsada por Vodafone.
La medida se fundamenta en una sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante que declara la ineficacia del plan de reestructuración de Vodafone. Dicha resolución señaló relevantes carencias y defectos en la toma de control de la sociedad y en la capitalización de la deuda, que ha sido anulada por el tribunal.
“"Se han revocado esta mañana los otros cargos y hay nuevo consejo."
El consejo considera que la situación anterior generó inseguridad jurídica para la sociedad, sus socios y sus acreedores. Ahora, con el control recuperado, se analizará la gestión realizada durante los últimos cinco meses y no se descartan acciones legales si se detectan decisiones contrarias a la compañía.
Se ha iniciado una investigación interna exhaustiva sobre la gestión del anterior administrador único. De confirmarse los indicios, la sociedad ejercitará las acciones legales correspondientes en los ámbitos civil, mercantil y, en su caso, penal. La compañía reitera su compromiso con el proyecto empresarial y su intención de mantener la sede en Elda y el empleo vinculado al proyecto.




