La decisión responde al profundo impacto de su pérdida y al reconocimiento de una trayectoria dedicada a la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y a la mejora de la accesibilidad. Molina se convirtió en un referente en la lucha por la integración laboral de las personas con diversidad funcional en Elda y en la comarca del Vinalopó Mitjà.
El alcalde de Elda, Rubén Alfaro, ha expresado su consternación, calificando a Molina como una de las figuras más influyentes y queridas de la historia reciente del municipio. Ha destacado que la ciudad pierde a un ciudadano ejemplar y a un 'gigante de la justicia social'.
El pasado 16 de abril, el Pleno municipal nombró a Andrés Molina hijo predilecto de la ciudad, un reconocimiento unánime que subraya el consenso social y político en torno a su figura. Alfaro ha señalado que Molina obligó a las administraciones a ser mejores y a mirar con ojos de igualdad, extendiendo la idea de que una ciudad moderna debe ser accesible para todas las personas.
Andrés Molina, nacido en Elda en 1958, contrajo la poliomielitis a los pocos meses de nacer. Esta circunstancia le llevó a implicarse en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y en la eliminación de barreras. Fundó AMFI, entidad que ha impulsado proyectos para el acceso al empleo y la mejora de la autonomía de las personas con discapacidad.
Según datos del Ayuntamiento, AMFI ha creado empleo para 40 personas con discapacidad y puso en marcha un Centro de Atención Temprana para niños y niñas de 0 a 6 años, ofreciendo apoyos especializados y facilitando la conciliación familiar.
Su huella se refleja en la mejora de la accesibilidad urbana, la sensibilización social y la presencia de personas con discapacidad en la vida pública de Elda. El Ayuntamiento señala que la jornada de luto oficial servirá para expresar el reconocimiento ciudadano a su contribución.




