El actual equipo de gobierno de Nàquera, formado por Vox en coalición con el Partido Popular, ha decidido recuperar esta actividad, que no se celebraba en la localidad desde hacía 20 años. Esta decisión ha provocado una contundente respuesta por parte de la Plataforma Defensa Animal, que la considera un ataque directo al bienestar de los animales y un retroceso en la evolución ética del municipio.
Mientras que el alcalde de la localidad, Iván Expósito (Vox), ha elogiado el regreso de esta práctica como una recuperación de las tradiciones valencianas, los animalistas no comparten esta visión. La entidad ha denunciado públicamente el “enorme sufrimiento” que padecen los caballos durante estas pruebas, calificando de “burla” el hecho de que esta actividad esté catalogada oficialmente como un deporte.
La competición somete a los animales a esfuerzos extremos, obligándolos a arrastrar carros cargados con sacos de arena que, dependiendo de la categoría, pueden alcanzar un peso de entre una y tres toneladas.
Según la plataforma, los caballos deben recorrer pistas de arena no compacta con paradas obligatorias que ponen a prueba su capacidad de arranque desde una posición estática, lo que supone un castigo físico y psicológico severo. Diego Nevado, responsable de la plataforma, ha sido especialmente crítico con la gestión de la alcaldía de Vox, a la que acusa de aprovechar su posición de poder para hacer retroceder al pueblo y fomentar una “tradición” que ya estaba superada por la sociedad local.
Nevado lamenta que este tipo de “perverso entretenimiento” solo cause placer a una minoría de la sociedad, mientras se ignora la emergencia climática y la protección de los seres sintientes. Asimismo, reprochan que el Ayuntamiento normalice ante el público infantil que los animales sean meros recursos bajo dominación humana.
La polémica no se limita solo al tiro y arrastre, ya que la plataforma también ha mostrado su rechazo ante la próxima exhibición de perros de caza y las actividades destinadas a niños para acercarlos al mundo cinegético. Basándose en informes veterinarios y biológicos, la entidad subraya que los caballos, animales que tienden a vivir en manada, sufren un gran estrés al verse inmersos en ambientes hostiles de griterío y multitudes.




