Esta iniciativa se enmarca en la próxima puesta en marcha de la tercera campaña de exhumación de fosas comunes en el recinto. El proyecto cuenta con un nuevo convenio de colaboración entre el consistorio y la Diputación de Valencia para llevar a cabo las tareas arqueológicas sobre el terreno.
Sin embargo, se ha detectado una limitación en la financiación, ya que los pliegos de la licitación solo cubren la excavación. Para evitar que el proceso se quede a medias, la administración local ha anunciado que asumirá con fondos propios la investigación histórica, los estudios antropológicos y las pruebas de identificación genética.
Las autoridades municipales han subrayado que la prioridad es garantizar el derecho de las familias a recuperar a sus seres queridos. Para ello, es indispensable la colaboración de los descendientes que aún no hayan aportado sus muestras biológicas en campañas anteriores.




