La devoción a San Vicente Ferrer en la localidad de Casinos se encuentra documentada desde hace más de dos siglos. Según el Inventario de Ropas y Alhajas de la Parroquial Iglesia de Santa Bárbara del Lugar de Casinos del año 1807, ya se hacía referencia a elementos litúrgicos vinculados a la comunión, como una capa de “espolín de China” para los comulgantes.
Un registro del año 1828, un “Borronal de Celebración Cantada y Rezada” escrito por Don Vicente Aznar, entonces cura párroco de Casinos, confirma la celebración de misas dedicadas a San Vicente el 14 de abril. Este dato subraya que la fiesta ya estaba consolidada en los primeros veinticinco años del siglo XIX.
La importancia de la figura del santo se vio reforzada en el año 1882, cuando por primera vez se dio el nombre de San Vicente a la actual calle que conecta la Plaza Gabriel Esteve con la calle Inmaculada. Esta vía era una de las más habitadas de Casinos en aquella época, con cuarenta viviendas censadas.
Otro documento relevante, fechado el 1 de enero de 1893 y firmado por Don Vicente Plasencia, cura, y la Junta de Fábrica (compuesta por Gerónimo Murgui, José Usach, Gabriel Muñoz y Juan Bautista Rocher), detalla la compra de un “Pendón de comulgantes” por cincuenta reales, evidenciando la continuidad de las tradiciones litúrgicas.
La fiesta de San Vicente en Casinos siempre ha estado llena de tradición y fervor. Después de la primera misa matinal, el “Comulgar de impedidos” recorría gran parte del pueblo acompañado por la Banda de Música. Posteriormente, se celebraba la misa solemne del día y, por la tarde, una procesión con la imagen de San Vicente, precedida por el guion y la bandera, y niños vestidos con la indumentaria tradicional de la Orden de Predicadores, imitando al santo.
Durante muchos años, en la calle que lleva su nombre, se representaron los tradicionales “Milacres”, dirigidos por Eleuterio Usach en la década de 1950. Entre los artistas que participaban se encontraban Salvador Marqués García, Salvador Murgui Hilario, Amalia Marqués Rodilla, Vicente García Llorens, Nicasio Navarrete, José Soriano García, Vicente Faubel, Maruja Pérez y Carmen Llorens, entre otros.
La celebración culminaba con la Novena, donde el último día Andrea García, vecina de la calle, recitaba poesías en honor a San Vicente. Esta crónica, redactada por José Salvador Murgui Soriano, Cronista Oficial de Casinos y Académico Correspondiente de la Sección de Cronistas Oficiales de la R.A.C.V., rinde homenaje a todos aquellos que mantuvieron viva esta devoción y fiesta.




