La promotora Renovalia ha reiniciado los trámites para la instalación de tres plantas fotovoltaicas en el término municipal de Sagunt, un proyecto que abarca una superficie superior a los 2,1 kilómetros cuadrados. La empresa ha lanzado un plan de participación pública, asegurando que sigue el procedimiento “estrictamente legal” y que incluye mecanismos para la presentación de alegaciones.
Esta reactivación ha generado diversas reacciones, especialmente por parte de la Plataforma en Defensa del Territori del Camp de Morvedre. Esta entidad ha expresado su preocupación por las “graves deficiencias y omisiones” en la documentación publicada, que, a su juicio, impiden un proceso transparente y ajustado a la legalidad. La plataforma ha instado a los ayuntamientos implicados a velar por la legalidad urbanística, ambiental y territorial, y ha exigido a Renovalia la retirada del proceso de participación pública.
“"Seguimos el procedimiento estrictamente legal, que incluye mecanismos para que cualquiera pueda alegar."
Las afecciones del proyecto se extienden más allá de Sagunt, afectando también a los municipios de Alfara de la Baronia, Albalat dels Tarongers, Gilet, Petrés y Algímia d'Alfara, debido a las líneas de evacuación de energía. El Ayuntamiento de Sagunt ha animado a las asociaciones interesadas a presentar alegaciones para “influir en el desarrollo” de la planta. Por su parte, el ayuntamiento de Alfara de la Baronia, a pesar de no haber recibido un plan de participación pública, ya ha preparado sus propias alegaciones.
La plataforma ha recordado que estas plantas, denominadas Sagunt 1, 2 y 3, son sucesoras de las antiguas Morvedre 6, 7 y 8, en las que se detectaron “irregularidades, falta de documentación, informes desfavorables no incorporados al expediente y prácticas de fragmentación para eludir evaluaciones ambientales más exigentes”. Además de las cuestiones procedimentales, la plataforma ha manifestado una “profunda preocupación” por la ocupación masiva de suelo agrícola productivo y de alto valor agrológico, con la consiguiente pérdida de cultivos, paisaje y patrimonio territorial en zonas como Puvichol, Camí de Rubio, Camino Viejo de Teruel y Cuesta del Volante, cerca del río Palància y la Sierra Calderona.
Las graves deficiencias y las omisiones impiden garantizar un proceso transparente y ajustado a la legalidad.
El colectivo ha subrayado que no se opone a las energías renovables, que considera “necesarias”, pero sí a los modelos de implantación que destruyen territorio fértil, biodiversidad y patrimonio cultural, y que responden a dinámicas especulativas. Proponen alternativas como la instalación de placas solares en cubiertas industriales, infraestructuras ya transformadas o espacios degradados del puerto y la industria. La plataforma está integrada por diversas entidades como Acció Ecologista Agró, el Centro Excursionista del Camp de Morvedre, Compromís per Sagunt y Esquerra Unida del País Valencià, entre otras.




