A punto de cumplirse 25 años del estreno mundial de Las Troyanas en la Nave de Talleres de la antigua siderurgia del Puerto de Sagunto, una quincena de tubos de hierro de 20 metros de longitud, que formaron parte de la escenografía diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava, continúan deteriorándose a la intemperie. Estos elementos, que se plantearon para una rotonda cercana, ahora serán sustituidos por un proyecto que valora el patrimonio industrial de la localidad.
La producción de Las Troyanas, dirigida por Irene Papas, tuvo un coste aproximado de 400 millones de pesetas (cerca de 2,4 millones de euros) para seis representaciones. En aquel momento, la secretaria autonómica de Cultura, Consuelo Císcar, aseguró que la estructura de Calatrava se quedaría en Sagunto como «símbolo de la ciudad de las Artes Escénicas».
En 2007, la Conselleria de Cultura reiteró la voluntad de instalar los tubos cerca de la Nave, una propuesta aceptada por el ayuntamiento con un acuerdo plenario impulsado por los socialistas. En 2012, con una inversión de 600.000 euros de fondos autonómicos para una megaglorieta, el entonces alcalde, Alfredo Castelló, y la consellera de Territorio, Isabel Bonig, anunciaron la «próxima instalación» de la escenografía. Sin embargo, motivos económicos y el cambio de gobierno municipal paralizaron el proyecto.
El actual Ayuntamiento de Sagunto no tiene un plan para los tubos de Calatrava y supone que son propiedad de la Generalitat. Además, no consta ningún expediente ni compromiso escrito sobre su instalación en la rotonda. Ante esta situación, el gobierno local ha impulsado una alternativa: la instalación de dos de las cinco tolvas que operaban en el antiguo Pantalán.
Estas tolvas, construidas en 1984 y en servicio hasta 1993, tienen una capacidad de 50 metros cúbicos y forman parte de un proyecto más amplio para convertir la zona en un museo industrial al aire libre. Tras superar una traba burocrática con la Conselleria de Cultura, ya que el espacio está incluido en la zona de afección del Bien de Interés Cultural (BIC) del Horno Alto, el ayuntamiento ultima su instalación en la rotonda de la Nave.




