Esta acción se enmarca dentro de una movilización más amplia del colectivo docente en la Comunitat Valenciana, que busca visibilizar sus demandas ante las autoridades competentes.
La huelga, que tiene carácter indefinido, pretende presionar para conseguir cambios significativos en aspectos como la ratio de alumnos por aula, la reducción de la carga burocrática y una mayor inversión en recursos educativos.
Otros centros educativos de la región también se han sumado a esta iniciativa, como el IES Berenguer Dalmau de Catarroja, evidenciando el malestar generalizado entre los profesionales de la enseñanza.




