La situación ha provocado un profundo malestar entre los vecinos de la zona, quienes se ven afectados por esta práctica incívica. Los hechos, que se han repetido en varias ocasiones, implican el lanzamiento de bolsas llenas de heces caninas desde la vía pública hacia los balcones de las viviendas.
Esta conducta, atribuida a grupos de adolescentes, no solo supone una falta de respeto hacia la propiedad privada, sino que también representa un riesgo para la higiene y la salud pública en la comunidad del Hort del Monjo.
Los residentes de Elche esperan que las autoridades tomen medidas para poner fin a estos actos de vandalismo e incivismo, que deterioran la calidad de vida en el barrio y generan un ambiente de tensión entre los vecinos.




