Esta multa se deriva de un incidente ocurrido antes del partido de la jornada 29 de Primera División contra el Mallorca, donde el autobús que transportaba a los jugadores desatendió las indicaciones de la Policía Nacional y la Policía Local.
Según el informe policial, el club ilicitano había solicitado acompañamiento hasta el estadio y había acordado con el coordinador de seguridad la entrada por la zona sur. Sin embargo, el vehículo redujo la marcha y siguió las instrucciones de líderes de la peña ultra Jove Elx, deteniéndose en un punto no permitido.
Las diligencias de la Policía Nacional reflejan que el vehículo se detuvo en un punto prohibido y que el delegado del club despreció expresamente las advertencias del coordinador de seguridad.
Esta acción generó situaciones de riesgo tanto para los aficionados presentes como para los propios componentes del equipo, quienes finalmente tuvieron que bajar del autobús y acceder a pie a la zona protegida. La Comisión Antiviolencia considera que estos hechos constituyen infracciones graves a la Ley de julio de 2007 contra la violencia en el deporte.




