La operación, en la que participan efectivos de la Policía Nacional, Europol, Interpol y la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (Olaf), ha obligado a cerrar el recinto de manera inmediata. Los agentes han accedido al mercado alrededor de las 10 horas de la mañana, momento en el que han ordenado a los vendedores que no manipularan ningún artículo y han instado a los compradores a abandonar las instalaciones.
Los registros se han centrado en los puestos de calzado, bisutería y ropa, mientras que los puestos dedicados a la alimentación, como frutas y verduras, han sido los únicos que han podido retomar su actividad con posterioridad. El despliegue ha provocado el corte de algunos accesos en los alrededores del estadio Martínez Valero, donde se mantiene un fuerte dispositivo de seguridad.
“"Esto es un desastre para nosotros, porque cuando no llueve, hace viento y este domingo encima esto."
Aunque las autoridades no han facilitado cifras oficiales sobre el número de detenidos o la cantidad de material requisado, se espera que el balance final sea elevado dada la envergadura de la actuación. Los vendedores han lamentado las pérdidas económicas derivadas de la interrupción forzosa de la jornada comercial en un día de gran afluencia.




