El futbolista chileno Lucas Cepeda, considerado un refuerzo estratégico para el futuro del Elche CF, llegó al club ilicitano en el pasado mercado de invierno con un contrato hasta 2030. A pesar de las expectativas, su inicio coincidió con una etapa complicada para el equipo, que se encontraba en una crisis de resultados y en posiciones de descenso.
Después de seis partidos disputados, cuatro de ellos como titular, y 340 minutos sin ver puerta, Cepeda rompió su sequía goleadora en el derbi contra el Valencia. El técnico Eder Sarabia lo introdujo al campo en el minuto 71, y el chileno tardó solo 74 segundos en justificar su entrada.
La jugada del gol comenzó con una intensa presión de Cepeda y un pase a Febas. Poco después, Febas le devolvió el balón con una magnífica asistencia que dejó al chileno solo dentro del área. Cepeda controló con maestría y batió con tranquilidad al portero Dimitrievski, anotando su primer gol con la camiseta franjiverde.
Este gol no solo dio la victoria al Elche en el derbi, sino que también proporcionó un respiro al equipo en la clasificación, alejándolo de las posiciones de descenso. La celebración de Cepeda, con un gesto de llevarse el dedo índice a la boca, fue interpretada por algunos como un posible mensaje reivindicativo ante las críticas iniciales a su rendimiento.




