Este proyecto, impulsado por la compañía I-DE Redes Eléctricas Inteligentes (Iberdrola), supone un despliegue significativo para la mejora de la infraestructura energética en la zona. La inversión total asciende a 8.597.843,39 euros y supondrá la expropiación de 36 fincas.
La nueva subestación se ubicará en el término municipal de San Isidro, concretamente en la partida El Saladar. Esta instalación contará con tecnología de vanguardia, incluyendo dos transformadores de potencia de 40 MVA cada uno y cuatro módulos de celdas de media tensión para distribuir la energía a 20 kV hacia los núcleos industriales y residenciales cercanos. De los 8,6 millones, 8 millones de euros se destinarán a la subestación y los más de 500.000 euros restantes a la línea eléctrica.
Aunque la subestación se sitúa en San Isidro, el trazado de la línea eléctrica de alta tensión (132 kV) se extiende también por el término municipal de Crevillent, sumando un recorrido que afecta principalmente al paraje conocido como Los Zanjones. La línea atravesará diversos puntos de valor agrícola y ambiental, tales como la Vereda de Orihuela y la Acequia de las Ramblas en Crevillent, así como los azarbes de Patricio, del Convenio y del Riacho en San Isidro. La infraestructura también sobrevolará áreas como El Canalillo y el Camino del Palmeral, afectando mayoritariamente a terrenos de labor de regadío y frutales.
Uno de los puntos clave del proyecto es su integración en la red regional. La nueva infraestructura no es una isla aislada, sino que se ha diseñado como una "entrada y salida" de la línea existente Rocamora-Elche Sur. Lo que implica que a pesar de que las obras físicas no se realicen en el municipio ilicitano, la energía que fluye hacia Elche Sur se verá optimizada y reforzada por la ST Granadina. Esta maniobra técnica garantiza una mayor estabilidad en el suministro para la zona sur de Elche y sus áreas industriales, mejorando la capacidad de respuesta de la red ante picos de demanda.




