Aleix Febas se ha consolidado como el jugador más determinante del Elche CF en la presente temporada 2025-2026. Su capacidad para romper líneas, regatear y generar espacios ha sido fundamental en la construcción ofensiva del equipo. Tanto el entrenador, Eder Sarabia, como la directiva, encabezada por Christian Bragarnik, son conscientes de su rendimiento.
Sin embargo, a mediados de abril, la renovación de Febas, cuyo contrato expira el 30 de junio, continúa estancada. Los obstáculos principales son de carácter económico y temporal. Bragarnik mantiene su política de contención salarial, considerando que las demandas del jugador y sus representantes están por encima de lo que el club puede ofrecer.
Por su parte, Febas busca firmar el que podría ser su último gran contrato profesional. Aunque su preferencia es seguir en el Elche, donde ha encontrado estabilidad, no está dispuesto a hacerlo a cualquier precio. El jugador, que cumplirá 30 años, es visto por la directiva como un activo amortizado en términos de valor de mercado, lo que dificulta una inversión a largo plazo.
El jugador, por su parte, no esconde que su objetivo es firmar su último gran contrato profesional. De hecho, dado su nivel actual, posiblemente este deba ser su mejor contrato. Está en disposición de ello. Se lo merece. Aquí o en otro sitio.
La situación ha generado un pulso entre el jugador y el club. Equipos como la Fiorentina, el Espanyol y el Celta ya han mostrado interés en Febas. Si no se llega a un acuerdo, ambas partes podrían sufrir un "doble KO". Febas podría no encontrar un entorno tan favorable como el del Elche, y el club perdería un jugador valiosísimo que, además de brillar individualmente, mejora el rendimiento de sus compañeros.




