Tras varios retrasos derivados del plan de ajuste económico, el consistorio ha decidido impulsar esta actuación. El proyecto, que cuenta con un presupuesto máximo de 639.000 euros, tiene un plazo de ejecución de tres meses una vez comiencen las obras. El objetivo es ordenar un espacio que actualmente se utiliza de manera irregular.
La distribución del aparcamiento contempla 117 plazas reservadas para la Policía Local, las cuales contarán con un vallado independiente y sistemas de videovigilancia. El resto del espacio se repartirá entre 10 plazas para personas con movilidad reducida y 276 plazas destinadas a residentes de la zona, personal municipal y usuarios en general.
Aunque la parcela está calificada en el Plan General como dotación educativa, el gobierno local ha optado por este uso provisional ante la falta de previsión para construir centros docentes en este punto. La actuación incluye el asfaltado, la instalación de alumbrado público y la señalización vial necesaria para garantizar la seguridad.




