La cuarta edición de este evento anual transformó las instalaciones del hotel en un ambiente circense, con zancudos, magia y elementos escénicos que daban la bienvenida a los invitados. El espacio central, junto a la piscina, estaba presidido por una gran carpa blanca y roja, reforzando la iconografía del circo en el marco del Palmeral de Elche, Patrimonio de la Humanidad.
En el apartado gastronómico, la gala ofreció un formato cóctel con diversas estaciones, incluyendo bombones de foie, cortador de ibérico, baos de pulled pork y una selección de quesos internacionales. La parte dulce tuvo un protagonismo especial, con la participación de un reconocido pastelero.
“"Si hemos aprendido algo, es que el cáncer no es invencible, y estamos trabajando para mejorar la vida de las personas, para ayudarles, para acompañar, para prevenir."
La velada contó con diversas propuestas de entretenimiento, desde una tarotista hasta una máquina de algodón de azúcar, pasando por una estación de cócteles con efectos de fuego y humo. La música en directo fue un elemento clave, con la actuación de la banda La Bongo y un dúo musical que interpretó clásicos de diversos estilos, llenando la pista de baile hasta el final de la fiesta.
Representantes institucionales como el director general de Turismo de la Generalitat Valenciana, la concejala de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Elche, y el vicerrector de la Universidad Miguel Hernández, entre otros, asistieron al evento. La gala se consolida como un punto de encuentro social y solidario en Elche, gracias a la implicación de la sociedad ilicitana y la colaboración de numerosas empresas que aportaron productos para una rifa solidaria.




