El encuentro, disputado en un ambiente de gran tensión, fue crucial para el Elche CF, que buscaba una reacción para alejarse de las posiciones de peligro. El partido estuvo marcado por los nervios y la falta de un juego fluido por parte de ambos equipos, reflejando la importancia de los puntos en juego.
La figura de Aleix Febas fue determinante, asumiendo el peso del equipo en los momentos clave. En el minuto 72, Febas aprovechó una desorganización defensiva del Valencia para conducir el balón y asistir con precisión a Darío Cepeda, quien acababa de entrar al campo.
El balón entró por el hueco, superando a Guido Rodríguez, que estiró su pierna a la desesperada para intentar evitar lo inevitable. Cepeda controló, se orientó perfectamente y definió con sutileza, superando a Dimitrievski.
El gol de Cepeda, el primero con la camiseta franjiverde, llegó solo 74 segundos después de su entrada al terreno de juego, demostrando su hambre y su capacidad para ser decisivo. Esta diana no solo valió el derbi, sino que también permitió al Elche CF abandonar provisionalmente la zona de descenso.
Antes y después del gol, el derbi evidenció las dificultades de ambos conjuntos. El Elche CF, a pesar de mantener la portería a cero, mostró problemas en la organización defensiva, salvándose por las intervenciones individuales de jugadores como Dituro, Affengruber o Germán Valera. Por su parte, el Valencia se mostró incapaz de reaccionar y empatar, con errores flagrantes en el tramo final del partido.
La victoria trajo una sonrisa al entrenador del Elche CF, Eder Sarabia, y a todo el equipo, confirmando que el proyecto sigue vivo. La presencia de Febas, en un gran momento de forma a sus 30 años, se considera un lujo para el conjunto ilicitano, capaz de decidir partidos tan importantes como este derbi.




