La investigación se inició a finales de octubre de 2025, después de que una comunidad de vecinos del barrio de Carrús, en Elche, denunciara la sustracción de unos 50 metros de tubería de gas. Poco después, se registró una segunda denuncia por un robo similar en un edificio cercano, donde la sustracción de siete metros de tubería provocó una fuga de gas que requirió la intervención de los Bomberos de Elche.
Estos incidentes alertaron a las autoridades sobre el peligro inminente para la integridad física de los residentes y transeúntes, ya que cada robo conllevaba un riesgo de explosión o deflagración. Las semanas siguientes, se acumularon más denuncias por robos de tuberías de gas, tanto en edificios privados como en instalaciones públicas, sumando un total de ocho instalaciones de edificios y quince en la vía pública afectadas.
Finalmente, los agentes identificaron al presunto autor de los hechos, un hombre de 41 años que vendía el material sustraído a empresas de recuperación y reciclaje de metales. En el momento de su localización, se le encontraron varias tuberías que habían sido robadas. La pintura de las tuberías intervenidas coincidía con la de las fachadas o terrazas de donde habían sido sustraídas, confirmando su procedencia.
Los autores obtienen un minúsculo beneficio en comparación con los cuantiosos daños que ocasionan a los perjudicados.
La investigación ha revelado que el detenido obtuvo aproximadamente 1.500 euros por la venta de todas las tuberías de cobre. Sin embargo, los daños materiales causados solo en las instalaciones de la vía pública superan los 33.000 euros. Además, la movilización de servicios públicos como los Bomberos y la Policía para atender las emergencias generadas por los robos ha incrementado considerablemente el perjuicio total. Tras las diligencias policiales, el detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Elche.




