El nombramiento de Martín Anselmi como nuevo entrenador del Elche CF no es sorprendente, dada la propiedad actual del club y su historia, marcada por la confianza en técnicos argentinos. Anselmi afrontará el reto que anteriormente asumieron varios compatriotas suyos, pero deberá superar una curiosa maldición que afecta a los entrenadores de dicho país en la Primera División con la entidad ilicitana.
La relación entre los banquillos argentinos del Elche en Primera y los resultados deseados no siempre ha sido favorable. En los últimos casos, se han visto asociados a descensos. La temporada 2022-2023, de infausto recuerdo, vio pasar a dos entrenadores argentinos por el club, uno de ellos de forma muy breve, sin poder revertir la situación.
Jorge Almirón y Sebastián Beccacece son los dos últimos ejemplos. Almirón dirigió al equipo durante cinco partidos en la 2022-2023, tras una primera etapa en la 2020-2021 que duró 21 encuentros. La segunda experiencia de Beccacece, a pesar de comenzar con ilusión y un juego dominante, terminó con un hundimiento que conllevó su no renovación.
Antes que ellos, Felipe Mesones, un clásico del club, inició la temporada 1988-1989 con malos resultados, siendo destituido a los diez partidos. A pesar de ello, Mesones también logró una permanencia en la 1976-1977 y el ascenso de 1988, siendo aún hoy el entrenador con más partidos dirigidos al Elche.
La mala racha de descensos la inició Roque Olsen en la 1977-1978, siendo relevado tras la jornada 26. La temporada la concluyó Juan Carlos Lezcano, sin poder evitar el regreso a Segunda División.
Otros dos técnicos argentinos dirigieron al Elche en Primera sin descensos, aunque sin alcanzar el éxito esperado. Néstor «Pipo» Rossi coqueteó con él en la 1974-1975, concluyendo la temporada en octava posición, pero finalizó el curso con una derrota en el derbi. La siguiente temporada solo duró siete partidos.
La nómina la abrió la leyenda Alfredo di Stéfano, nacionalizado español. Su paso por el Elche en la 1967-1968 fue de media temporada, dejando al equipo colista, una situación que se logró enderezar en la segunda vuelta.




