Luz verde para la planta solar fotovoltaica La Balsa en Jacarilla

La Generalitat ha autorizado la construcción de una planta solar de 840 kW en Jacarilla, tras un proceso administrativo de cinco años.

Imagen genérica de paneles solares en un terreno no urbanizable, con un paisaje mediterráneo de fondo.
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Imagen genérica de paneles solares en un terreno no urbanizable, con un paisaje mediterráneo de fondo.

La Generalitat Valenciana, a través del Servicio Territorial de Industria, Energía y Minas de Alicante, ha concedido la autorización administrativa y de construcción para la planta solar fotovoltaica La Balsa en Jacarilla, con una potencia de 840 kW.

Esta resolución, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, culmina un largo proceso administrativo que se inició en diciembre de 2020. La tramitación ha incluido diversos cambios normativos, reformulaciones del proyecto e incluso un desistimiento inicial antes de retomarse en 2021.
Un hito clave en el procedimiento fue la modificación sustancial del proyecto. La planta, que inicialmente se había concebido como una instalación flotante sobre una balsa de agua, ha pasado a diseñarse finalmente sobre terreno no urbanizable. Este cambio obligó a abrir un segundo período de información pública en 2026.

"El proyecto ha superado dos fases de exposición pública —en 2023 y 2026— sin recibir alegaciones por parte de particulares o entidades, lo que ha facilitado su avance administrativo."

un portavoz de la administración
Durante la tramitación, la iniciativa ha recabado informes favorables de diversos organismos, como la Confederación Hidrográfica del Segura, la Dirección General de Urbanismo y el Ayuntamiento de Jacarilla. Todos ellos han considerado la instalación compatible desde los puntos de vista territorial, paisajístico y de riesgos.
No obstante, la aprobación ha quedado condicionada al cumplimiento de medidas correctoras, especialmente en materia ambiental, integración paisajística y protección de infraestructuras existentes. Uno de los principales obstáculos técnicos fue la afección del vallado a la vía pecuaria Vereda de Fuente Amarga, que se resolvió con una modificación del proyecto para evitar su ocupación.
Los informes ambientales también han introducido condicionantes para la protección de la fauna y la integración en el entorno, incluyendo la adaptación del vallado para permitir el paso de especies silvestres y medidas para minimizar el impacto visual de la instalación.
El proyecto cuenta con un presupuesto inicial de más de 630.000 euros y permisos de acceso y conexión a la red eléctrica para una potencia de 840 kW. La evacuación está prevista a través de una línea de media tensión vinculada a la subestación de San Miguel de Salinas. La tramitación se ha realizado por procedimiento de urgencia, reduciendo los plazos administrativos.