El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha asegurado que este paso es un compromiso cumplido con los alcaldes de la zona. Según ha defendido, esta actuación es considerada prioritaria para la comarca.
“"Tal y como nos comprometimos con todos los alcaldes de la zona y con la Vega Baja vamos cumpliendo etapas para hacer realidad una infraestructura tan demandada y ansiada."
El contrato, dotado con 1.317.969,27 euros, permitirá concretar la solución técnica más adecuada y analizar distintas alternativas de actuación. Entre ellas figuran el desdoblamiento de la vía y la ejecución de variantes para reducir el tráfico en los núcleos urbanos por los que discurre actualmente la carretera.
Además, la licitación incorpora el estudio de viabilidad y la estructura contractual de la concesión, con el fin de disponer de apoyo técnico en las siguientes fases del proceso. Esta fórmula, según la Conselleria, servirá para preparar el desarrollo de una infraestructura cuya inversión ronda los 180 millones de euros.
La Generalitat sostiene que la fórmula concesional ofrece ventajas para afrontar una actuación de esta envergadura. En este sentido, Martínez Mus ha subrayado las posibilidades del sistema de pago por disponibilidad y ha remarcado que «no va a suponer ningún tipo de carga para los usuarios».
La CV-95 conecta el interior de la comarca con el litoral y soporta una elevada intensidad de tráfico, especialmente durante los periodos estivales. El ámbito de actuación previsto alcanza unos 26,5 kilómetros y atraviesa o bordea términos municipales como Orihuela, Bigastro, Jacarilla y San Miguel de Salinas. En buena parte del recorrido, la carretera cuenta actualmente con un único carril por sentido y presenta limitaciones tanto por su trazado como por su integración en entornos urbanos.




