La iniciativa, suscrita por los siete concejales del PP, la representante de Vox, Rosario Pilar Griñán, y el edil no adscrito José Antonio Illán, ha contado con el apoyo de los dos concejales de UCIN, sumando once votos a favor. Los cinco ediles del PSPV y el único de IU-UP han votado en contra. La corporación está conformada por 17 concejales.
En el pleno, tras comprobar la asistencia de los 17 miembros, se ha constituido la mesa de edad con el concejal de mayor edad, José Ginés Pelegrín (PSPV), como presidente, y la más joven, María Redondo (PP), como vocal. Tras el debate y la votación, Franco ha jurado el cargo.
La moción de censura se enmarca en un contexto marcado por la salida de los tres ediles de UCIN del tripartito en marzo, por "incumplimiento de la alternancia en la Alcaldía". Illán abandonó posteriormente UCIN, pasando a ser no adscrito. Los cinco ediles del PSPV y el único de IU-UP han gobernado en minoría los últimos meses.
Amparo Serrano se convirtió en alcaldesa en septiembre de 2024, tras la dimisión del primer edil 'popular' Manuel Martínez Sirvent. En ese momento, socialistas, UCIN y IU-UP alcanzaron un acuerdo que posteriormente se rompió.
Franco ha defendido que la moción "no nace del enfrentamiento personal" sino de la "convicción" de que el municipio "necesita recuperar el rumbo, la estabilidad y la capacidad de mirar al futuro". Ha lamentado la "incertidumbre" y la "fragilidad política" del gobierno anterior, que ha afectado a los vecinos.
El nuevo alcalde ha reivindicado su "compromiso" para "atender los problemas más urgentes" y "construir una visión de futuro" con "colaboración con todas las administraciones" y "sin sectarismos".
Desde Vox, Griñán ha reclamado un "servicio público de calidad" y ha justificado el apoyo a la moción por el "interés general", buscando "una ciudad más limpia, más segura y mejorar la gestión".
El portavoz de UCIN, Francisco Javier Pérez, ha justificado el apoyo como un "voto de confianza" al nuevo alcalde, aunque la suma de los proponentes ya era suficiente.
“"La moción que ha convertido al 'popular' Franco en primer edil la han apoyado grupos que no han dudado en acudir a la poco ética figura del transfuguismo político."
La exalcaldesa socialista ha acusado a los firmantes de la moción de haber ocupado "puestos de responsabilidad" anteriormente y de haber dejado las "arcas municipales en un estado lamentable", al tiempo que reivindicaba la situación económica "viable" actual.
Serrano ha negado "parálisis" en el Ayuntamiento y ha expresado su "inmenso honor y privilegio" de haber ostentado el cargo, asegurando que continuará trabajando por el municipio desde la oposición.
Ángel García, de IU-UP, ha criticado la moción por falta de "hechos" y "datos" concretos, y ha defendido que los "problemas estructurales" no son consecuencia exclusiva del actual gobierno.
El edil no adscrito Illán ha defendido la moción como "plenamente democrática" y ha aludido a las discrepancias que rompieron el pacto de gobierno. Ha acusado a Pérez (UCIN) de iniciar una campaña en redes sociales en su contra.
Illán ha afirmado que "si no hubieran incumplido el pacto, seguramente no hubiera habido transfuguismo" y ha añadido: "A lo mejor algunos prefieren hablar con un tránsfuga que hablar con alguien que ha sido condenado por negociaciones prohibidas".




