Esta inversión crucial permitirá la sustitución de dos kilómetros de un ramal de fibrocemento, construido hace 60 años, que ha presentado constantes problemas de roturas. La nueva infraestructura mejorará significativamente el suministro de agua potable a la ciudad, que consume alrededor de 10,3 hectómetros cúbicos anuales.
El proyecto se centra en la renovación de un tramo específico del ramal norte que abastece al término municipal, ubicado entre Los Montesinos y El Chaparral, en paralelo a la CV-905 y entre las dos lagunas salineras de Torrevieja y La Mata. La tubería actual de fibrocemento de 250 milímetros será reemplazada por una nueva de fundición dúctil de 600 milímetros, con una longitud total de casi dos kilómetros.
La obra incluye también la instalación de arquetas, válvulas, ventosas y desagües, así como el cruce de la carretera CV-945 y la reposición de servicios afectados, como riegos, fincas, caminos y carreteras. La memoria del proyecto destaca que la red de Montesinos, que abastece a varios municipios de la Vega Baja, todavía tiene casi la mitad de sus conducciones de fibrocemento, con una antigüedad de 60 años.
El tramo que se renovará es considerado el punto más crítico de la conducción, con frecuentes roturas que limitan el caudal en periodos de alta demanda. Los cálculos hidráulicos indican que la sustitución de este tramo eliminará la principal restricción del sistema en Torrevieja, aumentando el caudal disponible en los depósitos de 1.007 m³/hora a 1.272 m³/hora.
La Dirección General del Medio Natural y Animal de la Generalitat Valenciana ha dado el visto bueno a la actuación, considerándola compatible con el entorno si se aplican las medidas preventivas y correctoras previstas. La obra atraviesa un entorno sensible, incluido en la Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de las Lagunas de la Mata y Torrevieja, así como en el Parque Natural de las Lagunas de la Mata y Torrevieja.




