Callosa de Segura cambia de alcalde por segunda vez en el mandato

El PP recupera la alcaldía con el apoyo de Vox y UCIN, desbancando a la socialista Amparo Serrano tras 21 meses de gestión.

Imagen genérica de la fachada de un ayuntamiento valenciano con luz de tarde.
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Imagen genérica de la fachada de un ayuntamiento valenciano con luz de tarde.

Callosa de Segura ha vivido una nueva moción de censura, la segunda del mandato, que ha devuelto la alcaldía al PP. Juan Antonio Franco asume el cargo con el apoyo de Vox y la Unión de Ciudadanos Independientes (UCIN), poniendo fin a 21 meses de gobierno de izquierdas.

El Partido Popular ha recuperado este jueves la alcaldía de la localidad alicantina de Callosa de Segura. La moción de censura presentada de forma conjunta con Vox y con el respaldo estratégico de la Unión de Ciudadanos Independientes (UCIN) ha prosperado. El voto definitivo del edil no adscrito José Antonio Illán ha permitido desbancar a la socialista Amparo Serrano y cerrar un periodo de 21 meses de gestión de izquierdas.
Con la investidura del popular Juan Antonio Franco, se pone fin al ejecutivo que el PSPV-PSOE y Esquerra Unida-Unidas Podemos mantenían. Este pacto, alcanzado tras un primer año de gobierno en minoría del PP, logró arrebatarle la alcaldía a Manuel Martínez. Franco ha asegurado asumir el cargo con "humildad, respeto a la institución y la firme convicción de que la ciudad merece un futuro mejor" para los once meses restantes hasta las próximas elecciones locales.
El origen de este nuevo giro se remonta al inicio del mandato, surgido de unas elecciones locales con un resultado aritmético complejo. El PP fue la lista más votada con 7 concejales, pero la falta de acuerdo inicial con los independientes de UCIN (3 ediles) obligó al anterior alcalde popular, Manuel Martínez Sirvent, a gobernar en minoría inestable con el único apoyo de la única concejal de Vox.
La situación de "ingobernabilidad" llevó a Martínez Sirvent a presentar su dimisión. En aquel momento, se activó la primera moción de censura del mandato: el PSPV (5 ediles), liderado por Fran Maciá, se alió con UCIN y Podemos-IU para alcanzar la mayoría justa de 9 concejales. Aquel pacto llevó a la socialista Amparo Serrano a la alcaldía, con la promesa de ceder la vara de mando a UCIN en el tramo final de la legislatura.
Sin embargo, el pacto de izquierdas no se completó. La alianza se rompió el pasado mes de marzo con la salida de UCIN del gobierno municipal. Ahora, esta segunda moción de censura ha vuelto a alinear los bloques. El PP ha sumado a sus 7 concejales el voto de la edil de Vox y el apoyo de los dos representantes de UCIN, además del voto del concejal no adscrito José Antonio Illán.
A pesar de que Javier Pérez (UCIN) criticó el apoyo del PP al voto de Illán, su formación decidió respaldar la censura argumentando la necesidad de "un gobierno fuerte, en mayoría, para sacar adelante iniciativas". Por su parte, Rosario Pilar Griñán (Vox) justificó su voto basándose en "el interés general y el compromiso de trabajar por una ciudad más limpia y segura".
El debate en el salón de plenos ha reflejado la profunda división de la corporación. Los impulsores del cambio justificaron la moción por la "falta de gobernabilidad" reinante en el municipio. Franco anunció medidas prioritarias como la licitación del servicio de limpieza, mejoras en infraestructuras educativas y la exigencia al Gobierno central de más efectivos para el cuartel de la Guardia Civil local, una instalación que calificó de "infradotada".
La ya exalcaldesa, Amparo Serrano, defendió su gestión económica frente a lo que considera una moción "con el único motivo de ostentar el cargo". Serrano recordó que su ejecutivo recibió las arcas municipales "en un estado penoso" y que deja el ayuntamiento con las cuentas de 2025 saneadas y un superávit de casi dos millones de euros. Desde Esquerra Unida-Unidas Podemos, Ángel García rechazó el relevo, criticando la falta de "una explicación objetiva" para este nuevo vuelco.