La Cámara de Comercio de Orihuela acogió este jueves una jornada sobre el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de Sierra Escalona y la Dehesa de Campoamor. Este instrumento, aprobado por la Generalitat Valenciana, busca reforzar la protección y regular los usos en 19.000 hectáreas de alto valor ambiental en la Vega Baja, afectando a municipios como Orihuela, San Miguel de Salinas y Pilar de la Horadada.
El debate, organizado por la Cátedra de Eficiencia Hídrica y Agricultura Sostenible de la Universidad de Alicante (UA) y moderado por Pablo Melgarejo, se ha centrado en la disputa entre la protección de la biodiversidad y las actividades económicas. La jornada contó con la presencia de un grupo de vecinos de Torremendo que se manifestaron.
José Vicente Andreu, presidente de Asaja-Alicante, ha expresado una visión muy crítica sobre las repercusiones agrícolas y sociales del plan. Andreu ha sentenciado que "hoy está en mayor riesgo de desaparición el agricultor que el suelo, las aves o el paisaje", y ha criticado que el PORN de Sierra Escalona es "el más restrictivo en usos de todos los existentes en la Comunidad Valenciana".
Según Andreu, el plan es un "corta y pega" de otros PORN, pero con matices como la prohibición de instalar plantas fotovoltaicas para uso agrario o autoconsumo. Para la organización agraria, "es un gran lastre para la agricultura de la zona".
El futuro Parque Natural de Sierra Escalona, con un primer borrador ya existente, aumentará la superficie protegida en 7.300 hectáreas, abarcando 9.004 hectáreas de Orihuela, Pilar de la Horadada y San Miguel de Salinas, más 9.000 de zona de amortiguación, sumando un total de 18.066 hectáreas.
Andreu ha señalado que en los últimos 35 años ha prevalecido la presión ecologista sobre el objeto de la protección. Ha recordado que colectivos conservacionistas como Amigos de Sierra Escalona (ASE) han reivindicado históricamente esta figura, mientras el espacio ha sufrido presión inmobiliaria, del regadío intensivo y de proyectos de plantas solares.
El presidente de Asaja ha detallado las figuras de protección anteriores, como la declaración de LIC y ZEPA, destacando la importancia de los cultivos de almendro para las aves. También ha mencionado la protección paisajística del Gobierno del Botànic, que dejó fuera los campos cultivados.
Finalmente, ha indicado que no consta una evaluación socioeconómica de las consecuencias del parque natural y su zona de amortiguación, que incluye más de 6.000 hectáreas de regadíos de interés nacional.
Andreu ha añadido que el PORN "limita a prohibir las instalaciones fotovoltaicas, el sellado con acolchados y las transformaciones agrícolas", sin alternativa para una agricultura tradicional alejada de la tecnificación del regadío actual. Ha criticado que se valora la agricultura de secano, como los almendros, "en fase terminal por su nula rentabilidad".
Para agravar la situación, Andreu ha denunciado que la conselleria ha incluido 10 artículos nuevos en el PORN, que permiten a la Administración aprobar "un vertedero de residuos urbanos, cementerios de coches o industrias contaminantes" dentro de la zona de amortiguación, "acabando con el futuro de un pueblo como el de Torremendo".
El PORN dejaba la puerta abierta a la instalación de una planta de basuras comarcal en la pedanía oriolana de Torremendo, permitiendo su uso, a pesar de que la Generalitat ha tumbado proyectos de plantas solares por impacto ambiental.
En la puerta de la Cámara, vecinos de Torremendo mostraban pancartas contra el PORN, con lemas como "Mismo lugar parque natural y basurero comarcal, algo huele mal".
Por su parte, Raúl Mérida, comisionado de la Generalitat para la Recuperación, ha destacado el consenso entre los tres municipios implicados y ha defendido que "tener un parque natural como Sierra Escalona no es un problema, sino una oportunidad", ya que "fija población y economía".
Mérida ha resaltado que el parque natural "es un aliado" y una "marca de calidad". Ha apuntado que los estudios actuales tienen en cuenta no solo el patrimonio natural, sino también su función frente al cambio climático, minimizando los efectos de fenómenos como las lluvias torrenciales.




