La movilización, que tuvo lugar el 17 de abril de 2026, reunió a ciudadanos de todas las edades que quisieron alzar su voz en favor de la paz y en contra de cualquier intervención bélica. La marcha recorrió las calles principales de la ciudad, mostrando la solidaridad de los vecinos con las víctimas de los conflictos.
Los participantes portaron pancartas y corearon consignas que pedían el cese de las hostilidades y la promoción del diálogo como única vía para la resolución de disputas internacionales. El ambiente fue de reivindicación pacífica y de compromiso con los valores de la concordia.
“"La paz es el único camino posible para la convivencia y el progreso de la humanidad. No podemos permanecer impasibles ante la violencia y la destrucción que generan las guerras."
Esta manifestación se enmarca en un contexto de creciente preocupación global por la situación internacional, y sirve como recordatorio de la importancia de la ciudadanía en la defensa de los derechos humanos y la promoción de un mundo más justo y seguro.




