La sesión plenaria del Ayuntamiento de Vinaròs, celebrada este jueves, estuvo marcada por una fuerte tensión entre los miembros del gobierno local y la oposición. La alcaldesa y el vicealcalde denunciaron públicamente un “escrache” que, según ellos, fue impulsado por la oposición tras un pleno anterior donde se aprobó una modificación de la ordenanza de normalización lingüística.
La alcaldesa calificó los hechos de “vergonzosos” y expresó su preocupación por la situación. Por su parte, los grupos de la oposición, PSOE y Compromís, negaron rotundamente haber convocado la manifestación y acusaron a Vox de utilizar un “tono incendiario” presentando mociones.
“"Nos tendrán al lado si adoptan políticas constructivas, pero no frente a campañas de difamación o falso victimismo."
Otro punto de debate fue la moción presentada por el grupo municipal de Vox, que proponía prohibir los menús halal en centros de titularidad pública, como hospitales y comedores escolares. Esta propuesta fue rechazada por todos los grupos municipales, incluyendo PP, PVI, PSOE y Compromís, aunque con argumentos dispares.
El portavoz de Vox defendió la moción argumentando que “introducir menús halal no es integración, es sumisión”. Sin embargo, el PP señaló que no era una competencia municipal y que no suponía una problemática en Vinaròs. Desde la oposición, Compromís calificó la propuesta de “discurso del odio y la división de la ciudadanía”, mientras que el PSOE acusó a Vox de intentar dictar lo que deben comer en un centro escolar.




