La combinación de las lluvias de los últimos días y el incremento progresivo de las temperaturas ha generado un ambiente propicio para la eclosión de larvas de mosquito en todos aquellos lugares donde hay agua estancada. Este momento, a mediados de mayo, es decisivo, ya que muchas especies encuentran las condiciones adecuadas para completar su ciclo reproductivo, incluyendo humedad, charcos, recipientes con agua, acequias y jardines.
Ante esta situación, las administraciones locales han comenzado a movilizarse. En las últimas semanas, varios municipios como Sant Jordi, Utiel, Villena, Cullera, Moncofa, Mislata, Benicàssim, Manises, Orihuela o Sagunto, entre otros, han activado o reforzado sus actuaciones para combatir la proliferación de mosquitos en sus términos municipales.
Las campañas se centran principalmente en localizar y tratar los puntos de cría antes de que el problema se agudice. La clave reside en actuar sobre las larvas, ya que una vez el insecto ya vuela, el control se vuelve más complejo, menos eficaz y mucho más perceptible para la ciudadanía. El agua estancada tras las lluvias convierte estos días de mayo en una fase decisiva para evitar una mayor presencia de mosquitos.
La presencia de agua acumulada durante varios días es el principal factor de riesgo. No hacen falta grandes balsas ni zonas inundadas para la reproducción del mosquito. Pequeños recipientes, platos de macetas, cubos, fuentes sin mantenimiento, canalones, neumáticos, piscinas en desuso o huecos en patios y terrazas pueden convertirse en criaderos si conservan agua el tiempo suficiente. En el espacio público, los tratamientos suelen dirigirse a imbornales, redes de drenaje, parques, jardines, barrancos, acequias y zonas periurbanas.
El objetivo de estas actuaciones no es eliminar por completo los mosquitos, sino reducir su población antes de que se produzca una explosión de adultos. En esta fase, los tratamientos larvicidas resultan especialmente importantes porque actúan directamente sobre los focos de reproducción y evitan que el mosquito complete su desarrollo. Las próximas semanas serán determinantes, y la prevención debe hacerse ahora, antes de que el problema se note de forma masiva.
La lucha contra los mosquitos también tiene una parte doméstica. Las administraciones recuerdan que buena parte de los focos se encuentran en espacios privados, donde los equipos municipales no siempre pueden actuar. Vaciar recipientes, renovar el agua de bebederos, revisar patios, tapar depósitos, mantener limpias las piscinas y evitar acumulaciones en macetas o cubos son gestos sencillos que pueden reducir de forma notable la presencia de mosquitos en el entorno más cercano.




