Los hechos ocurrieron el pasado 27 de marzo, cuando agentes observaron a un individuo con el rostro parcialmente oculto con una boina y una bufanda en un cajero. Tras realizar una extracción, se reunió con una segunda persona, a quien entregó parte del dinero retirado, tomando ambos direcciones opuestas, lo que generó sospechas entre los agentes.
Al identificar al primer individuo, que portaba 350 euros en billetes de 50 euros, este respondió con negaciones y evasivas. Las indagaciones posteriores permitieron constatar una extracción ilícita de 1.000 euros.
La investigación, que incluyó el visionado de cámaras de seguridad, permitió identificar a la segunda persona. Se descubrió que esta convivía con el perjudicado y le había sustraído la tarjeta junto con el número PIN.
Los dos detenidos, de 46 y 37 años, han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Vinaròs. La Guardia Civil recuerda la importancia de extremar las precauciones en el uso y custodia de tarjetas bancarias y de notificar de inmediato cualquier uso fraudulento a la entidad financiera y a las autoridades.




