Los detenidos, sorprendidos mientras actuaban en un aparcamiento de un establecimiento comercial, empleaban un sistema que impedía el cierre correcto de los vehículos sin que sus propietarios se dieran cuenta. Este método les permitía acceder rápidamente al interior para sustraer objetos de valor.
La investigación revela que ambos individuos actuaban de forma coordinada en parkings y zonas comerciales con alta concentración de vehículos. Uno de ellos facilitaba el acercamiento sin levantar sospechas, mientras que el otro manipulaba los sistemas de cierre con dispositivos que inhibían la señal del mando a distancia.
La detención se produjo el 10 de abril, tras una investigación iniciada a raíz de un robo cometido el pasado 1 de abril, en el que se sustrajeron efectos valorados en unos 1.600 euros. Un agente de la Guardia Civil fuera de servicio fue clave en la operación, ya que reconoció a los sospechosos y alertó a sus compañeros, iniciando un seguimiento discreto.
El agente observó cómo repetían el mismo patrón delictivo en un aparcamiento, llegando incluso a acceder a un vehículo tras neutralizar su sistema de cierre. Ante la evidencia, logró retener a los sospechosos hasta la llegada de una patrulla, que procedió a su detención.
Posteriormente, se comprobó que uno de los arrestados tenía una requisitoria judicial en vigor emitida por un juzgado de Sevilla, que ordenaba su búsqueda y detención. Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Vinaròs, que se ha hecho cargo del caso. La operación ha sido desarrollada por agentes del Puesto Principal de la Guardia Civil de Benicarló.




