La operación, llevada a cabo por el Equipo Territorial de Policía Judicial de Vinaròs, ha permitido destapar un entramado criminal formado por nueve individuos —siete hombres y dos mujeres de entre 25 y 65 años— que operaban utilizando identidades extranjeras falsificadas, nóminas alteradas y empresas ficticias. Estas herramientas les servían para abrir cuentas bancarias y obtener tarjetas de crédito, con un fraude total que asciende a 266.815 euros.
La investigación ha revelado que el grupo llegó a abrir 58 cuentas bancarias y realizó un total de 484 operaciones fraudulentas. Parte de las extracciones de dinero se efectuaron en salones recreativos de Vinaròs y Benicarló, con movimientos de entre 100 y 500 euros para evitar controles. Uno de los investigados ya se encuentra encarcelado en Rumanía.
El método de la estafa consistía en captar personas a las que se les facilitaba documentación falsa para simular solvencia ante las entidades financieras. Con esos documentos, los colaboradores abrían cuentas asociadas a tarjetas de crédito con un límite de hasta 3.000 euros, recibiendo entre 100 y 200 euros por cada cuenta abierta. Una vez obtenida la tarjeta, el cabecilla recuperaba las tarjetas y vaciaba el saldo disponible en poco tiempo.
La complejidad del caso se vio incrementada por el uso de múltiples identidades de diversos países, lo que requirió meses de seguimientos y vigilancias por parte de los investigadores. La investigación se inició en marzo de 2025, a raíz de una denuncia por irregularidades detectadas en una entidad bancaria. Las diligencias ya han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción de Vinaròs.
Aunque la actividad principal se concentraba en Castellón, la red operaba también en otras provincias como Valencia, Alicante, Albacete, Tarragona y Barcelona, demostrando el amplio alcance de la organización. A los implicados se les atribuyen delitos de estafa, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.




