La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha dictado la sentencia, que también impone el pago de una indemnización superior a los 30.000 euros en concepto de responsabilidad civil. Esta cantidad se destinará a los vecinos cuyas viviendas y vehículo se vieron afectados por las llamas.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 12.15 horas del 5 de abril de 2015 en una casa de Vinaròs. El acusado cogió una botella de alcohol sanitario y, usando un mechero, la encendió mientras la apretaba para que el líquido saliera a presión. Esta maniobra provocó una llamarada que prendió un sillón de la vivienda.
El incendio se propagó al resto de estancias del inmueble y obligó al desalojo de dos plantas del edificio. Los bomberos tuvieron que rescatar a un vecino y a sus dos hijos menores, ya que no podían acceder a las plantas altas por la virulencia de las llamas, que también afectaron la fachada de la finca.
El fuego afectó a un total de cuatro viviendas, incluyendo la casa donde se originaron las llamas, además de zonas comunes de la finca y un vehículo. La sentencia considera probado que el incendio, calificado como grave, no ocasionó más daños materiales ni personales de mayor gravedad gracias a la pericia de los bomberos que intervinieron en la extinción. La sentencia es firme después de que las partes alcanzaran una conformidad.




