Este jueves, un óleo sobre tabla de 56x40 centímetros, fechado entre 1665 y 1669, será subastado en Madrid. La pieza, que ha sido identificada por expertos como la cruz del sagrario del altar mayor del convento de capuchinos de Sevilla, cuenta con la atribución de la casa de subastas Ansorena al reconocido pintor barroco español.
La singularidad de esta obra radica en que posee un permiso de exportación, expedido por el Ministerio de Cultura el 17 de febrero de 2026. Fuentes del ministerio han confirmado que se trata de una pieza importada, lo que la sujeta a una normativa especial que le permite salir del país sin las restricciones habituales que afectan al patrimonio nacional. Esto implica que el Estado no tiene derecho preferente de compra ni puede declararla Bien de Interés Cultural de forma unilateral, a menos que el propietario lo solicite expresamente.
“"Sabemos que procede del mismo conjunto gracias a un estudio pormenorizado realizado por Pablo Hereza, quien identificó esta pintura con la cruz de Murillo que se encontraba en el sagrario del altar mayor."
El catálogo de la subasta detalla que Murillo creó entre 1665 y 1669 uno de sus conjuntos más relevantes para el convento de capuchinos de Sevilla, incluyendo obras como el Jubileo de la Porciúncula y la Virgen de la servilleta. La pieza que ahora se subasta formaba parte de este conjunto y representa un Cristo muerto en la cruz con una expresión serena, adaptada a su función devocional.
El Ministerio de Cultura ha admitido que la pieza fue importada a España y, por lo tanto, se acoge al régimen especial de la Ley de Patrimonio Histórico Español 16/1985, en su artículo 32. Esta regulación permite su exportación con el permiso pertinente e impide a la administración ejercer el derecho de adquisición preferente o declararla Bien de Interés Cultural sin la petición expresa de su propietario.




