El MARQ acoge una jornada sobre simbolismo funerario y canibalismo ritual en la Cova del Randero

Expertos nacionales e internacionales se reúnen en Alicante para profundizar en las prácticas funerarias de la antigua Iberia.

Imagen genérica de una sala de conferencias o biblioteca con un podio y sillas.
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Imagen genérica de una sala de conferencias o biblioteca con un podio y sillas.

El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) acoge una jornada dedicada a las creencias y el simbolismo funerario en la Península Ibérica durante los siglos IV y III a.C., con especial atención a los hallazgos de la Cova del Randero de Pedreguer.

El evento, que tendrá lugar el miércoles 8 de abril a partir de las 18:00 horas, se enmarca en las investigaciones científicas y arqueológicas realizadas en este yacimiento. El encuentro, titulado Rituales de pastores, está abierto a todos los interesados y contará con la participación de destacados expertos en la materia.
Entre los ponentes se encuentran Antonio Carvalho, director del Museo Nacional de Arqueología de Portugal; Primitiva Bueno, catedrática de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares; y Margarita Sánchez Romero, catedrática de la Universidad de Granada. También participarán Consuelo Roca de Togores y Jorge A. Soler, comisarios de la exposición temporal sobre canibalismo entre pastores que actualmente se puede visitar en el vestíbulo del MARQ.
Esta exposición, inaugurada el pasado mes de diciembre, presenta los resultados de las investigaciones llevadas a cabo entre 2007 y 2021 por un equipo de especialistas. Estos trabajos, impulsados por la Diputación de Alicante a través del MARQ y en colaboración con el Ayuntamiento de Pedreguer, revelaron piezas y restos que evidencian prácticas de canibalismo ritual.
Entre los hallazgos expuestos se encuentran un conjunto de puntas de flecha, un cráneo utilizado como reliquia, una vasija y restos de la mandíbula de un niño. Estos elementos confirmaron el primer descubrimiento de canibalismo ritual del Levante Peninsular en el contexto del Neolítico.
En la Cova del Randero se localizaron restos óseos de dos niños, uno de aproximadamente ocho años y otro recién nacido. El estudio de estos huesos reveló marcas de cortes realizados con útiles de sílex, fracturas para la extracción de la médula y mordeduras humanas. Estas evidencias sugieren un tratamiento post-mortem particular de los cuerpos, indicando la práctica del canibalismo como un rito funerario asociado al duelo.